Si entraste en esta publicación, seguramente te encuentras en las etapas iniciales de tu proyecto y conoces la importancia de elegir buen servicio de alojamiento web.
Si aspiras conquistar los primeros resultados en los motores de búsqueda, que seguro es así, tienes que garantizar los parámetros de visibilidad, confianza y velocidad de carga.
No es un capricho. Google valora estos factores al momento de elegir las posiciones y los usuarios esperan satisfacer sus necesidades de manera inmediata. Nada de webs que cargan en media hora o, repentinamente, no se encuentran disponibles.
Para ello debe ser el mejor, el más seguro y rentable. Solo así conseguirás los resultados deseados.
Por supuesto, nada aparece por arte de magia. Menos al contratar un proveedor de almacenamiento. Si no eres fino en esto, no te preocupes, te ayudamos.
Estos consejos para elegir tu hosting te orientarán lo suficiente como para realizar la mejor inversión del mercado. ¿Nos acompañas?
Claves para elegir tu hosting
No nos enrollemos con conceptos técnicos. Eso se lo dejamos a los profesionales. Aquí te daremos consejos para elegir tu WordPress hosting fácil y rápido.
Busca el equilibrio
Cuando se trata de almacenamiento web, y proyectos digitales en general, el precio no lo es todo. Que sea costoso no es sinónimo de calidad, o barato de mala calidad. Ni blanco, ni negro. Hay que evaluar bien las opciones.

¿Qué te queremos decir? En vez de guiarte por el precio, mejor evalúa tus necesidades. Busca un equilibrio: precio acorde a tu presupuesto, buena velocidad de carga, excelente estabilidad, soporte técnico cordial y especializado, compatible para WordPress y Joomla, alojado en países confiables, etc.
Incluso, si no tienes más opciones que costearte con hosting low cost, al menos garantiza lo esencial: el espacio de almacenamiento, la velocidad y la transferencia.
Tipo de hosting, ¿cuál es el mejor?
Existen cuatro tipos alojamiento web. Cada uno tiene sus particularidades, ventajas y desventajas. Son:
- Compartido. El hosting compartido, como bien lo intuye su nombre, almacena los datos de varias webs en un solo servidor. Es más económico y fácil de instalar. Pero, es inestable y la velocidad no es suficiente si quieres aspirar a los primeros lugares de Google.
- VPS. Este tipo hosting ofrece alojamiento independiente, pero fraccionado. Es decir, cada web trabaja en un espacio con su propio sistema operativo, pero sigue siendo solo una parte de la totalidad de los recursos. Es mejor que los compartidos, pero no tan buenos como los dedicados.
- Dedicados. Aquí el cliente tiene los recursos del servidor para sus necesidades web. Funciona de manera óptima, es estable, veloz y seguro. Eso sí, son más costosos.
- Nube. El hosting alojado en la nube funciona con servidores interconectados. Si uno de los nodos falla, otro lo remplaza inmediatamente sin perder los recursos. Aparece en todos los tipos mencionados: compartido, VPS y dedicado. No obstante, es el más costoso.
¿Y cuál te conviene más? Bueno, depende de tu proyecto, presupuesto y objetivos. ¿Quieres algo profesional? El dedicado. ¿Quieres empezar con algo barato y moderado? Entonces el VPS, o en una última instancia, el compartido.
Velocidad de carga: no se negocia
Ya hemos hablado sobre la velocidad de carga y la importancia en el posicionamiento. Si el hosting no se encuentra a la altura, lo reflejarán tus métricas. Una plataforma que no cargue en menos de 3 segundos, que es lo recomendado según estudios avalados por Google, disparará la tasa de rebote. Afectará tu tráfico, tu visibilidad en la web, las conversiones y tus ingresos.
Seguridad ante todo
Los ataques a los servidores web es cosa de cada día. Las noticias de cibercrimenes a grandes marcas, como Facebook, o el NY times, son constantes.
Si bien tu proyecto no tiene el reconocimiento de Instagram, no habrá quien intente atacar con DDoS.
Aquí es cuando el servidor debe mostrarse firme y sacar sus protocolos de seguridad. El proveedor debe garantizarte, al menos, defensa sólida a cibercrimenes.
Ancho de banda: ¿cuánto necesitas?
Evalúa el ancho de banda del hosting, ya que si vaticinas un crecimiento de tu proyecto, lo necesitarás a futuro. Esto cuando las búsquedas comiencen a aumentar y el número de visitantes exploten. Adelántate a ese hecho.
Panel de control manejable
Por supuesto, de nada nos vale tener un hosting que no sepamos usar o administrar. Mientras más sencillo sea, mejor. También que controle cada aspecto.
Soporte técnico las 24 horas
Entre los elementos a considerar al escoger al proveedor de hosting ideal, el soporte técnico se impone. La atención al cliente es un problema. O no te atienden bien, tardan en contestar o no se encuentran capacitados para solucionar los inconvenientes que aparecen en nuestra página. Algo terrible. Mientras hacen malabares, la web pierde visitas y confianza.

Así pues, verifica el nivel de calidad de la atención al cliente del proveedor. Especialmente: si están disponibles las 24 horas del día en los 7 días de la semana; hablan tu idioma de origen; y si cuentan con diversas vías de comunicación.