La periodicidad de los envíos de los correos electrónicos es una de las grandes preocupaciones que tienen los encargados de las campañas de email marketing en los negocios.
¿Cuántos correos debo enviar a la semana? ¿Cuál es la mejor hora para aumentar la eficacia?
Seguramente te has hecho estas pregunta.
La frecuencia de envíos es muy importante. Si abusas, corres el riesgo de saturar la bandeja de entrada de tus clientes y potenciales clientes. Esto puede llevar a que los mensajes sean ignorados, marcados como spam, y en el peor de los casos, los destinatarios se den de baja de tu lista.
Y eso no es lo único.
También puede suceder que, en un momento dado, puedas enviar mensajes diarios. Pero, más adelante, por razones de trabajo o salud, no puedas cumplir con la frecuencia habitual.
Esto crea expectativas en los destinatarios. Si no reciben actualizaciones, se sentirán abandonados (y en algunos casos abrumados).
Ves. No es tan sencillo. Pero no te preocupes.
En esta publicación te enseñaremos con qué periodicidad enviar emails a tus clientes para mejorar la efectividad de la tasa de apertura y mantener contentos a tus lectores.
¿Con qué frecuencia enviar emails a tus clientes?
La pregunta común de quienes hacen email marketing. ¿Cuántos mensajes debo enviar a la semana, o al mes?
Siendo sinceros, y realistas, no hay una respuesta general. ¡Ojalá fuese tan sencillo!

Pero, desafortunadamente, entran en juego diversas variables, como el tipo de correo electrónico, el tipo de negocio, la industria y las preferencias de tus destinatarios.
Una sola respuesta no aplicaría a cada uno de estos casos. Pero, podemos considerar algunas pautas.
Lo primero: no te compliques. Puedes comenzar enviando uno o dos correos electrónicos. Es un buen punto de partida y te permite mantener presencia constante en la bandeja, y mente, de los lectores, sin abrumarlos e inundarlos de texto basura o carente de valor solo para cumplir una cuota.
Después, a medida que vayas creando lazos con tu lista, puedes aumentar la periodicidad hasta que encuentres el equilibrio y tus receptores se sientan satisfechos y motivados.
Además, desde el punto de vista técnico, esto ayuda a que tus correos no entren en las oscuras paredes del spam.
¿Cuál es nuestra recomendación para encontrar el equilibrio en la frecuencia para enviar emails a tus clientes? Monitorea tus métricas de desempeño. Estas estadísticas te permitirán ajustar la periodicidad según los intereses y preferencias de cada lista de email marketing.
Cuál es la mejor hora para enviar emails a tus clientes
¿Y sobre la hora? ¿Qué hay con ella? Para muchos creadores de contenidos y especialistas de marketing, la hora de publicación, o en este caso envío, es una obsesión.
Dicen que hay horas en concreto donde las posibilidades de que te lean son mayores.
Puede ser cierto.
Sin embargo, como el anterior, no hay una respuesta concreta. Depende mucho de la industria y tu audiencia.
Los jóvenes no tienen la misma rutina que los adultos. Y podemos verlo de otra forma: con la profesión. Los estudiantes tienen un estilo de vida diferente a los de los trabajadores o que los padres de familia. Unos abrirán el correo a determinada hora, y otros a otra.

Sin embargo, aquí te damos mostramos nociones sobre cuál es la mejor hora para enviar emails masivos. En estas franjas las posibilidades de apertura aumentan debido a ciertas razones:
- Temprano en la mañana. Entre las 8:00 am y las 10:00 am es una buena hora para enviar emails. Muchas personas comienzan el día leyendo el correo y después se sumergen en otras tareas.
- Medio día. La hora del almuerzo, alrededor de las 12:00 pm y 2:00 pm, también es un buen momento para enviar correos electrónicos. Cuando las personas tienen un tiempo de descanso de sus ocupaciones, o disfrutan de un delicioso almuerzo, leen los correos electrónicos.
- Por la noche. Finalmente, a partir de las 6:00 pm, también puedes probar enviando emails a tus clientes y potenciales clientes. Las personas ya completaron sus principales tareas y tienen tiempo libre para hacer otras cosas, como leer los mensajes.