El correo electrónico es una de las mejores herramientas de marketing en la actualidad. Se usa, habitualmente, para comunicarse con los clientes y compartir información de interés. Es uno de los potenciadores de marca más importantes. Incluso más que las redes sociales, ya que es directo, flexible y personalizado.
Según las estadísticas, el correo aumenta hasta un 760% de los ingresos de las empresas y comercios. Es la principal fuente de adquisición y fidelización de clientes.
Esto ha elevado al email a un lugar privilegiado entre las herramientas de marketing. Sin embargo, no es tan sencillo como parece. Una persona recibe, aproximadamente, 40-80 correos al día. Con ese volumen de mensajes, se puede abrumar fácilmente.
Para nosotros, como empresa, no es suficiente con enviar los correos. Hay que asegurarnos de que lo abran y cumpla su cometido. La pregunta, entonces, sobre cómo escribir email eficaces toma importancia en un ambiente tan hostil y complejo como es el email marketing.
Si quieres saber por dónde empezar, quédate con nosotros. En la siguiente publicación mencionaremos tips y consejos para escribir email eficaces.
¿Cómo escribir email eficaces?
Encontrar el equilibrio
La mayoría de correos electrónicos fallan porque son demasiado largos o cortos o demasiado formales o informales. Los clientes reaccionan de manera diferente. Sus personalidades chocan con un solo estilo. Por eso debemos apuntar al equilibrio.
¿Qué hacer? Primero que nada, conocer bien a tu audiencia. Saber su comportamiento, intereses, gustos y necesidades. Esto ayudará a encontrar el enfoque adecuado. Segundo, combinar ambos estilos: formal en momentos serios e informales en mensajes relajados para ganarte su confianza.
Lo importante es que los correos cumplan su propósito, difundan información relevante, ahorren tiempo, tanto para el lector como para el redactor y sean persuasivos para mantener el interés.
Segmenta tu lista de correo
¿Redactas los correos electrónicos dirigiéndote a una sola audiencia? Error. Tu lista de email marketing puede estar conformada por prospectos que se encuentran en la fase uno, dos o tres del embudo de ventas.
Imaginemos que envías un correo de re-marketing a un usuario que ni siquiera conoce tu catálogo. ¿Qué efecto ocasionará? Ninguno.
Lo más inteligente es segmentar tu audiencia, según su ubicación el embudo, y enviar correos personalizados.
Emails informativos a quienes desean conocer más sobre tu producto y emails de conversión a quienes ya están listo para apretar el botón de comprar.
Optimizar el asunto
¿Recuerdas el dato sobre el número de correos que reciben las personas al día? Piensa ahora en este escenario: el prospecto abre su bandeja y revisa los emails rápidamente. Son pocas las personas que se toman el tiempo de leer uno a uno. Algunos ni siquiera tienen tiempo suficiente para leer tres emails al día. Especialmente si son largos.
Si no quieres que el tuyo se pierda en la oscuridad de la bandeja de entrada, debes escribir líneas de asunto que sean relevantes y despierten interés.
El peor error que puedes cometer es escribir asuntos que sean demasiado provocadores –como si el usuario fuese tonto– u ofrecer contenido engañoso. Una línea de asunto deficiente y será el fin de tu estrategia de correo electrónico.
Un buen asunto da en el clavo. Capta la atención de los lectores sin sonar pretencioso y resume de manera clara y concisa lo que encontrará al presionar el botón.
Facilita la lectura
Nadie quiera leer un correo electrónico que aburra o sea difícil de comprender. Los usuarios ignorarán lo que dice y, en consecuencia, cerrarán el email. En el peor de los escenarios, todos tus correos llegarán a la carpeta de spam.
Es tu obligación facilitarles la lectura. ¿Cómo? Principalmente, con oraciones cortas que van al grano, contengan toda la información y organice, ya sea con subtítulos o viñetas, los puntos principales del correo electrónico.
No acumular los botones
Otro error común que se comete al escribir un correo electrónico es agregar los botones en una sola zona. ¿Qué sentido tiene agruparlos cuando el correo sigue y hay más información? Ninguno. A medida que la información se va disparando, lo más inteligente es distribuir los botones, o enlaces, para que el usuario los presione y encuentre lo prometido: promociones, contenido de valor, carrito de compra, etc.
Hacer test A/B
Incluso usando un tono adecuado, segmentando la audiencia y distribuyendo los botones y enlaces, no es suficiente para lograr la eficacia deseada. ¿Por qué? Bueno, podríamos estar ignorando otras estrategias, estilos de redacción o enfoques que encajan mejor con el perfil de nuestro cliente ideal.
Para no quedarnos con la duda, o mejorar significativamente nuestros emails, lo mejor es hacer test A/B. Es una técnica comúnmente utilizada en correos de marketing para probar el funcionamiento de variantes de un mismo email.
Esto te permitirá saber si, por ejemplo, el correo número uno, con un estilo, tono y redacción determinada, es mejor que el número dos. También te permitirá analizar si la ubicación de un botón o enlace es más eficiente en una zona u otra.
